Chile-España: La sombra del Cóndor se aparece hoy en el Estadio Maracaná

La imagen del Roberto “Cóndor” Rojas saliendo ensangrentado y Patricio Yáñez mostrando los genitales son las últimas imágenes de la Selección Chilena en un partido oficial en el Estadio Maracaná, aquella fatídica noche del 3 de septiembre de 1989 y redundó en un castigo de la FIFA que privó a una generación de pelear un cupo mundialista en 1994.

De aquel engaño realizado por Chile ya han pasado 25 años hasta hoy, cuando la misma “Roja” se medirá en un certamen final, con otros jugadores, con otros técnicos y otros dirigentes, pero con la misma camiseta y con el mismo peso de la historia, ante España.

“Era muy pequeño en ese momento y no tengo noción de lo que pasó. Quizás algunos jugadores que estuvieron o se vieron afectados en el momento podrían responderle la pregunta”, dijo Marcelo Díaz, volante chileno al ser consultado por el episodio.

“Conozco lo que pasó, pero no estoy en capacidad de… La verdad que no lo tomé ni en cuenta”, dijo Jorge Sampaoli.

A lo mejor lo normal hubiera sido que los protagonistas de hoy señalaran la importancia de reivindicar a Chile esta tarde, jugando buen fútbol y eliminando al actual campeón del mundo.

En la vereda contraria, el técnico español está concentrado en una verdadera final. Tenemos una oportunidad de seguir adelante en la Copa del Mundo y desde esa responsabilidad y situación que nos pone ahora mismo queremos salir adelante. Queremos que, en la respuesta de los jugadores y esa rebeldía ante un resultado duro para nosotros, seguir adelante”, explicó en el estadio Maracaná.

Probables alineaciones:

España: Casillas; Azpilicueta, Javi Martínez, Sergio Ramos, Jordi Alba; Busquets, Xabi Alonso, Cesc; Iniesta, Pedro y Diego Costa.
D.T.: Vicente del Bosque.

Chile:
 Claudio Bravo; Gonzalo Jara, Francisco Silva, Gary Medel; Eugenio Mena, Charles Aránguiz, Marcelo Díaz, Mauricio Isla, Arturo Vidal; Eduardo Vargas y Alexis Sánchez.
D.T.: Jorge Sampaoli.
Árbitro: Mark Geiger (USA).
Estadio: Maracaná.

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La leyenda Ghiggia: “Con el ‘Maracanazo’ hice llorar hasta al papá de Pelé”

El último jugador con vida de la mítica selección de Uruguay que rompió la historia en el Maracaná y entró por la puerta grande del fútbol mundial, a los 87años, recuerda el Maracanazo.

“Nunca vi un drama igual. Había 210 mil personas en el Maracaná. Hice el gol y el silencio fue tremendo. Total. Ni siquiera los 30 a 40 uruguayos que estaban en las tribunas festejaron el gol. Ni locos. No sabían cómo iban a reaccionar los brasileños. Y celebraron así: calladitos”, dijo el jugador en entrevista con El Mercurio.

“Yo desbordé y tiré el pase hacia atrás, el ‘centro de la muerte’ que le llaman, para que Schiaffino arremetiera. Fue la misma jugada para mi gol: pasa que Barbosa, el arquero de Brasil, pensó que yo iba a tirar otra vez el centro para Schiaffino y se alejó del palo, y yo voy y disparo entre palo y arquero”, recuerda el ex jugador sobre el tanto que marcó la historia del fútbol mundial.

“Increíble. La gente estaba desconsolada. Todos lloraban y hasta hubo gente que se suicidó. Siempre digo que hubo solo tres personas que han hecho callar al Maracaná: el Papa, Frank Sinatra y yo. La primera vez que lo dije fue en la televisión brasileña. Al pobre Barbosa lo condenaron. Nunca se lo perdonaron”, agregó.

“En el camarín bebimos algo de champán. La copa Jules Rimet tenía un pequeño hueco donde echamos el licor. Y estuvimos como dos horas en el estadio esperando que se vaciara. Después, ya en el hotel, Obdulio Varela salió y se fue solo de bar en bar y vio la tristeza en que estaba todo Brasil. Pero nosotros nos quedamos en el hotel. Queríamos festejar con una cena, pero no encontramos al tesorero: tuvimos que hacer una colecta entre los jugadores para comprar sándwiches y cervezas. Celebramos en una habitación”, afirma.

Moacir Barbosa, el arquero maldito de Brasil

“En Brasil, la pena mayor por un crimen es de 30 años de cárcel. Hace 43 años que yo pago por un crimen que no cometí”, declaró Moacir Barbosa, ex arquero de la selección brasileña, considerado por la “torcida” como el gran responsable del Maracanazo de 1950.

Era considerado uno de los mejores portero de la historia, pero el fatídico día de la final con Uruguay “se comió” el gol de Alcides Ghiggia, que al final significó el título para el país oriental y el comienzo del calvario, que sólo culminó el día de su muerte, hace 13 años.

En 1993 cuando se le negó la posibilidad de ir a saludar a los jugadores de la selección brasileña y vivió sus últimos días con una pensión de gracia de su ex equipo, Vasco Da Gama.

Pobre arquero. Le hicieron la vida imposible. Si hasta le regalaron los tres maderos del arco en que le hice el gol para que hiciera un asado. Pobre hombre. Años después me lo encontré y le dije que no fue toda culpa suya, que también tuvo culpa el equipo“, admitió Ghiggia esta semana a El Mercurio, al recordar los 63 años de la gesta uruguaya.

Barbosa falleció el 8 de abril de 2000 a los 79 años, víctima de un derrame cerebral.3 5