Hernán Crespo le quitó el piso a la presión que ejerce La Bombonera

Que La Bombonera late, se mueve y vibra son algunos de los calificativos de los cuales se vanaglorian los hinchas de Boca Juniors, y que Jorge Sampaoli intentará sacar provecho para el duelo de Argentina frente a Perú, que algunos ven como una verdadera final para llegar a Rusia 2018.

Sin embargo, el ex goleador de River Plate, Hernán Crespo, puso la pelota al piso y afirmó que el estadio xeneize “no se mueve por la gente, se mueve porque está mal hecha”.

“Hay una cosa que es preocupante, porque también hay un video donde se ve que la estructura de la Bombonera se mueve. Y muchas veces lo mezclamos con el folklore del fútbol y no es así. ¿Qué estamos esperando, que la tribuna se caiga? ¿Estamos esperando que haya muertos para decirlo? Espero que haya un comité de seguridad que se ocupe porque si esto sigue pasando hay que cerrar la Bombonera y hablar de la estructura, y modificarla si es necesario para la seguridad de todos”, señaló a un programa de TV.

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La bandera de Boca es su entrada

Todo hincha del fútbol que se precie de tal sueña con ver en vivo y en directo un Boca-River, que según el periódico inglés The Sun es la “experiencia deportiva más intensa del mundo”.

Con esas altas expectativas, un grupo de chilenos compró en una agencia el “paquete” para partir rumbo a Buenos Aires. Y con boletos para La Bombonera incluido, por supuesto.

Todo era color de rosa en la capital argentina, hasta que llamaron de la agencia para informar de la hora que serían pasado a buscar al Gran Hotel Argentino. Esto era a las 9, lo que no convenció a los chilenos, que no se demoraron en plantear que era mejor que le dejaran los boletos y que partirían por sus propios medios  hasta La Boca. Tajante, el interlocutor aseguró que no se podía.

Con el entusiasmo el grupo igual se subió al bus, que llevaba un “guía” como rostro de la agencia. No obstante, al llegar al estadio éste desapareció y quedaron fuera del recinto xeneize a la espera que llegaran los esperados boletos. Algunos hasta pensaban enmarcarla.

Así, luego de dos horas y sin ninguna información, uno de los chilenos inquirió más información, pero los “che” decían que sólo había que esperar. De pronto, los representantes de la agencia señalaron que había que hacer una fila. Otro rato. Hasta que apareció la “tremenda entrada”.  En una camioneta y con los líderes de “La 12”.

Sí, los “empleados” de la agencia eran nada menos que los barristas locales, que, no de muy buena forma, informaron que el que no tomaba la bandera se quedaba fuera del Superclásico. Así, cinco chilenos tomaron el nuevo telón, estrenado ese 4 de mayo, e ingresaron, en medio de una trifulca monumental –combos, patadas y palos de la Policía Federal. Todo en medio de una griterío cosmopolita-, al recinto y fueron “ubicados” en la bandeja superior, por debajo donde se coloca la barra boquense.

Sin entrada y sin poder alegar, pero dentro del estadio, los chilenos disfrutaron el partido y del cometido de su compatriota Alexis Sánchez, que para la historia fue triunfo para Boca por 1-0 sobre River Plate, con gol de cabeza de Sebastián Battaglia que celebró junto donde estaban ubicados los forofos de Santiago.

Ahora el próximo clásico se disputa en el próximo 14 de noviembre, pero en el Monumental. ¿Será muy pesada la bandera de River?.

 ¿Picardía chilena o afano argentino?