Santiago ‘El Tanque’ Silva llega a la UC: “A veces se me sale la chaveta”

Santiago Silva ya está en Chile para firmar su contrato con Universidad Católica, uno de los refuerzos más comentados del fútbol chileno, pese a los 36 años del uruguayo ex Boca y ex Fiorentina.

El atacante, que dejó Banfield, es reconocido por ser muy “caliente” dentro del campo de juego, como lo demostró el día que defendiendo los colores de Lanús ante O’Higgins de Rancagua, por la Copa Libertadores, casi agredió al juez tras el penal que atajó su compañero de equipo.

“Al entrenarme me río todo el tiempo y trato de divertirme pero adentro de la cancha intento estar lo más concentrado posible. Vivo los partidos con mucha intensidad y a veces se me sale la chaveta y me pongo un poco loco, pero afuera soy una persona normal que se ríe como todos. Por ahí hay gente que no se me acerca ni me habla porque tengo cara de loco y tal vez parezco mala onda, pero no, para nada, no soy así”, reconoció Silva hace algunos años a la Revista El Gráfico.

Respecto a las celebraciones en cada gol, afirmó que “como siempre lo explico, preparo esos festejos como una manera de motivarme y por suerte salió siempre bien desde que lo hice en los equipos”.

El Tanque también explicó el tatuaje que lleva en el cuerpo: “Es maorí, de los indígenas de Nueva Zelanda. Cuanto más se tatuaban, incluso la cara y el cuerpo, más mando tenían. Leí un par de libros sobre ellos y me llamó mucho la atención”.

“Dentro de la cancha, uno por momentos tiene ese espíritu, mis características de andar corriendo para acá y para allá me motivan. Vos ves un partido de rugby y cuando hacen el haka decís: “Estos te van a matar, te van a matar”. Los rivales también son grandotes pero a los All Blacks los ves y decís: “Estos son enfermos de la cabeza, son animales”. Y lo toman como una motivación. El haka es una locura, parece que te van a comer vivo”, admitió.