En el Nombre del Padre

La relación entre padre e hijo se puede ver afectada por muchas razones. A José Luis Calderón, que ayer se retiró del fútbol tras conquistar el título con Argentinos Juniors, se le ocurrió anotar dos goles por Estudiantes a su eterno rival, Gimnadia y Esgrima de La Plata, de cual su progenitor era un hincha furibundo.

“Una vez nos peleamos mal. Fue en el 95, cuando ganamos el clásico 3-0 con dos goles míos y uno de Catán. En un gol revoleé la camiseta. Mi viejo siempre me esperaba con mate, tostadas, y hablábamos del partido. Esa tarde, llegué y me dijo “te felicito, ¿estás contento?”. Y yo: “Sí, pa, ¿tomamos unos mates”. Agarró el mate y el termo. “Tomá, acá los tenés, cebate vos solito”. Y se fue. “Pero, papá, no te calentés”, le dije. “Pero pendejo de mierda, ¿qué te creés que sos?, ¿cómo vas a revolear la camiseta así?”. Estuvo una semana sin hablarme. Siempre me quedó una sensación con él: nunca me demostró la felicidad que él tenía porque yo jugara en Primera. Si metía dos goles, me criticaba por un pase. Siempre me rompía los huevos. Por eso soy así hoy, muy exigente conmigo mismo, no me conformo con nada”, recordó “Caldera”.

Anuncios

2 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s